Acupuntura y Artrosis
Ejercicios acuáticos y acupuntura para la artrosis de cadera
Una de las causas más frecuentes del dolor de cadera en las personas mayores (la artrosis de cadera) puede aliviarse de un modo sencillo. Las sesiones de acupuntura y de hidroterapia no sólo palian estas molestias sino que mejoran la calidad de vida y la movilidad del afectado, según revela un estudio del ‘Clinical Journal of Pain’.
El 5% de los ancianos padecen este problema, ocasionado por la degeneración del cartílago articular. Los tratamientos habituales son los fármacos inflamatorios, pero también la fisioterapia y el ejercicio, la educación a los pacientes, la hidroterapia o la acupuntura.
Estas dos últimas terapias han ido ganando popularidad, pero “existe la necesidad de evaluar sus efectos en la artrosis de cadera”, dicen los autores del trabajo, procedentes de la Universidad de Goteburgo (Suecia). Por ejemplo, en el caso de la acupuntura existen bastantes trabajos, pero realizados en artrosis de cuello y rodilla.
El estudio
Y esto es lo que, precisamente, se propusieron los autores de este trabajo. Dos de ellos, ambos fisioterapeutas, se encargaron de dar 10 sesiones de electroacupuntura o bien hidroterapia a una treintena de pacientes. Todos recibieron, además, sesiones educativas, al igual que otros 15 voluntarios que no siguieron terapia y ejercieron de grupo control.
Las agujas (que estaban unidas a un estimulador eléctrico) se colocaron en la zona más dolorosa de la cadera así como en la espalda, en la zona lumbar que se corresponde con la inervación de esa articulación. Por su parte, las sesiones de hidroterapia (realizadas en agua caliente) consistían en ejercicios de calentamiento, movilidad y endurecimiento para ‘trabajar’ los músculos de la pelvis.
Después del tratamiento (que duró cinco semanas) y de otros seis meses de seguimiento, se constató que “la electroacupuntura y la hidroterapia, ambas en combinación con la educación al paciente, ofrecen claras ventajas para las personas con dolor de cadera ocasionado por la artrosis, en comparación con un programa educativo, tal y como muestran la reducción del dolor, la mejor movilidad y la mayor calidad de vida [registrada en los que se sometían a estas terapias]”.
De hecho, su trabajo también revela que este alivio se prolongaba durante tres e, incluso, seis meses después de haber recibido la última sesión de fisioterapia.
FUENTE: WWW.ELMUNDO.ES